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domingo, 31 de julio de 2016

Todo que sigue igual (*)

Cae la tarde. A medida que el cielo va tomando cálidas tonalidades la gente del barrio regresa a sus casas. Caras estiradas, cuerpos tensos, el cansancio se les dibuja en cada parte del cuerpo. Martín, el obrero de fábrica, camina lentamente la subida. Está deprimido. Cabizbajo, piensa cómo hará para continuar manteniendo a su familia. Sigue la marcha, hay que apurarse, después - en la noche- el barrio se pone peligroso.

Cuando le faltan dos casas para llegar a la suya la vieja, que viene de la bodega, le sale al encuentro.