En Facebook

viernes, 27 de febrero de 2009

Lo que no me gusta de Facebook (que quizá a otros les parezca genial)


Antes que me caigan encima los pocos mortales que puedan leer esto, debo decir que hay muchas cosas que sí me gustan del referido sitio (una de ellas es que lógicamente encuentras a mucha gente que hace años no ves). Pero voy con algunas que hasta el momento no me terminan de convencer. Las nombro sin ningún orden jerárquico, sino más bien como las voy recordando.


(Ojo, no pretendo ser original en esto, pues estoy seguro que con tanta proliferación de blogs muchos en la web ya deben haberse referido al tema).


* Había leído aquello de tener cuidado con las fotos que puedan poner de uno en Facebook. No le paré mucho, pero ahora que lo pienso, recuerdo las fotos que montaron donde yo salgo muy entretenido bailando animadamente en una fiesta del 2008 en la que fui parte del equipo organizador. Con tanto trabajo, creo que esa fue la única fiesta a la que fui en ese año, y tienen precisamente que poner esas fotos que, si estuviera casado, de seguro ya hubiesen roto mi matrimonio.


* Está bien la herramienta de encontrar amigos que hace años no ves, e incluso de crear grupos. Pero por qué será que apenas se suman tres personas a ese grupo surge la idea brillante de alguien: "Vamos a reencontranos". Eso está bien, pero: ¿Y los líos, desamores, cachos, peleas, malas caras, disgustos, enemistades, rencores, que hayan podido quedar de aquella época?
No vaya a ser que organizas el reencuentro y terminas en plena fiesta separando a dos antiguos ex compañeros de clases que volvieron a pelear por el amor de aquella compañera que estaba bonitica ella. O que dos o tres se pongan a hablar y se acuerden de un viejo pleito y: puf! pah!, ¡allá volaron las mesas y las sillas!.


* Siempre he pensado que las herramientas que nos proporcionar las nuevas tecnologías, en especial las relacionadas con Internet, permiten a muchos jugar a ser otro en la red. Es decir, muestro personalidad que no tengo, aunque creo que también pasa lo contrario: gente quizá tímida que se suelta en la web. Con lo segundo no tengo rollo pero me preocupa lo primero, hacerse "pana" de gente que sea como billetico de quince.

* El asunto de agregar a los amigos. En esto sólo repito y suscribo algo que escribió recientemente Claudio Nazoa: Por qué tengo que "agregar" y "aceptar" a mis amigos, que de por sí ya son mis amigos. Es que me da risa la frase "Rubén ahora es amigo/a de fulano o fulana". Es como una redundancia de amistad innecesaria.

* Me pregunto: Es realmente interesante que yo tenga que saber (y que mi correo colapse en consecuencia o que el bendito muro parezca el objeto de culto de 1.500 graffiteros) cada cosa que hacen la posible "gente que quizá conozcas" de los amigos de mis amigos que a su vez apenas acabo de agregar. Mejor dicho: tengo yo que saber que alguien que sólo conozco es la hija de la primera esposa de un señor que apenas trato se haya hecho fan de Milky Way, Rebelde y de Bob Esponja.

* Agradecería que Facebook no permitiera descargar las fotos que uno coloca. Digo, eso es medio tonto tal vez, pero ¿Y si te hacen una macumba digital? (jejeje, ni me imagino como sería eso)....

* Los panas que siempre desearon nacer gringos. No tengo nada en contra del inglés, de hecho no desdeño terminar de aprenderlo, pero, si hay una versión ¡en español! totalmente entendible por qué tengo panas que nacieron hablando la lengua de Cervantes que tienen ¡TODO! su perfil, preferencias y qué se yo cuántas otras cosas en inglés. Sus panas latinos les agradeceríamos que publicaran dos versiones entonces, la agringada y la latinita.

* Soy un ferviente defensor y promotor del uso de las nuevas tecnologías, y esto de la web 2.0 y el nuevo periodismo. pero a veces siento que Facebook me desborda con tantos enlaces, noticias, aplicaciones, mini-historias, actualizaciones, noticias en vivo, cuadros, más aplicaciones, top de amigos, grabar video, publicar foto, otras aplicaciones que faltaban y otro poco de cosas que al final, si me pongo a hacerle caso a todas, apago la computadora luego de cuatro horas de uso y ni por el carajo me acuerdo para que fue que la prendí.

Y eso es todo... Por ahora.... Insisto, no es que no me guste el Facebook (¿que por cierto, cómo se traduce, Libro Cara, Cara de libros, Libro de Caras?). Son sólo unas líneas para no dejar de escribir y quizá compartir con ustedes una sonrisa.

RR